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Los lugares más escalofriantes de la CDMX:
La Isla de las Muñecas

20 de Octubre del 2016

Mientras más se acerca el final de mes más nos encontramos inmersos en esta atmósfera de fantasmas, brujas y en este caso, muñecas. Hoy continuamos con nuestro especial del mes con una historia que muchos han escuchado, pero de la cual pocos saben el verdadero origen: La Isla de las Muñecas en Xochimilco.

Xochimilco, patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, contiene 189 kilómetros de canales navegables, y entre todo ese territorio un islote ha ganado más fama que cualquier otro. Don Julián Santana Barrera llego a vivir ahí desde medianos de los años 70 y permaneció en su chinampa por más de 25 años. Algunos le consideraban un ermitaño, mientras que otros le temían por su actitud sombría y sosa.



La choza en la que vivía se caracterizaba por tener cientos de muñecas ya sea colgadas o clavadas, tanto en las paredes como en los árboles que la rodeaban.  Cuando Don Julián murió a la edad de 80 años se habló mucho del porqué de sus muñecas y la conversación se ha concentrado en dos teorías: la primera es que las colocaba para ahuyentar el fantasma de su pequeña hija ahogada y la segunda, según su propio sobrino, es que empezó a quejarse de las apariciones de una mujer ahogada en esas mismas aguas. Para calmarla, empezó a tomar algunas muñecas que aparecían en los canales para después rendirlas como tributo.

Lo extraño de todo esto es que aún después de la muerte de Don Julián cientos de muñecas siguen apareciendo a las orillas de su chinampa, como si buscaran asilo. Él aseguraba que una sirena le llamaba todas las noches para ir con ella, pero él estaba a gusto con sus muñecas. Hoy se escucha el rumor de que esas muñecas rotas y desmembradas recobran conciencia de vez en cuando para llamar la atención en forma de gritos, llantos y risas.